miércoles, 1 de julio de 2015

Un mundo perfecto capítulo 1 - ventana⁴

Vivimos buscando el desenlace mejor a nuestra historia, cada humano busca por si mimsmo la felicidad, siempre buscando la fuerza poderosa e invisible llamada destino.

Enfrentándonos siempre a esos puntos de quiebre, mirando atrás y preguntandonos que hubiera pasado, diciéndonos que "el hubiera no existe" más hay un poder enorme que rige el universo, este poder obliga a las cosas a pasar, y cada uno en su momento ha visto una ventana a ese mundo.

ALGUN DÍA DEL AÑO EN CURSO

—Por favor... Por favor... Maestra... Haz
que todo sea diferente... Por favor... —.

Aquél patético sujeto lloraba inconsolable, mientras llevaba a cabo el "entierro de corazón" o "alivio de luto" que consistía en torturar al corazón cono entidad romántica durante un plazo definido, al final de este proceso el corazón no tendría capacidad de sentir dolor, amor, alegría, tristeza, ningún sentimiento cabe ya en el corazón si se sigue el entierro del corazón, él es Ricardo, lo recuerdan?...

Una suave briza de mar llegó al rostro de Ricardo junto con un  aroma familiar, el lugar (que no era una habitación, mas no es que no lo fuera) se llenó de luz y la bata blanca apareció recogiendo el rosario de madera que estaba en el suelo.

—Por qué lo tiraste?...— pregunto Tania

—Maestra...— dijo Ricardo mientras los ojos brillaban por la felicidad de no estar en un sueño (revisen el resumen de "mi mejor amigo donde se explica que tania tendría 3 materializaciones antes de desaparecer para siempre)

—Así que acabó, cumples tus promesas, nunca cambies eso, yo no puedo hacer nada, tú tampoco, todo queda en manos de pri— dijo en tono preocupado mientras se quitaba su bata.

—Esto no debió pasar así... — intebtaba gitar Ricardo mientras Tania lo interrumpía.

—nada debió de ser así te advertí que cometias un error al involucrarte con karina, me hicisteis caso imbécil!? —

El silencio llenó el lugar, las lágrimas de Ricardo se habían detenido, Tania tomaba asiento, era ella en persona.

—Voy a mostrarte algo... Lo que pudo ser y no fue, lo que solo quedará en sueños, lo que nunca vas a vivir... Y a su vez lo que viviste, debes entender que justo aquí, en tu vida, esto será una probabilidad —. Dijo Tania quitandose su camisa donde debajo solo llevaba una de esas playeras de tirantes, como sabemos, antes de usar sus habilidades, debe descubrirse los hombros.

—Me mostrarás la ventana?— preguntó ricardo con un tono curioso.

—las ventanas son algo peligroso, la exposición prolongada a ellas te puede hacer perder la noción de que no es tu realidad, pero debes saber que tu realidad estará esperándote aquí, pues aunque parezca real... No es tu realidad —. Dijo Tania mientras cerraba sus ojos.

—que pasa si lo olvido?. —

—No se trata de si lo olvidas, porque no lo recordarás, se trata de que lo recuerdes, no te preocupes... "Yo" te ayudaré— decía Tania mientras preparaba el enlace con la ventana, extendiendo sus brazos y creando lo que parecía una puerta imaginaria.

Todo se tornó fuera de lo normal cuando las lineas que ella había dibujado en el viento se iluminaron dejando el cuarto en penumbras, entonces se abrió una puerta iluminada, Tania se colocó a un lado.

—cuida mucho de ti, y de ls tuyos, nos vemos en el consejo... El último que daré.— Tania dejó de hablar para dar paso a un fuerte abrazo.

De pronto Tania golpeó la boca del estomago de Ricardo dejandolo sin aire, en ese mismo momento lo empujó dentro de la puerta.

Las imágenes de lo vivido golpearon fuertemente la cabeza de Ricardo, no eran recuerdos llegando si no partiendo de su cabeza y amaneció un  día lejos del 2015....

1 DE OCTUBRE DEL 2008...

recordamos lo que Ricardo vivía, pues se acababa de quedar sin trabajo, los días en su casa transcurrían pesados, pero hasta el 14 de ese mes entendió que debía irse lejos.

La mente de los hombres sabe engañar a sus portadores, en ocasiones tomamos decisiones fuertes para mitigar dolores que no son tan graves, Ricardo buscaba salidas, mas no encontraba una viable, cuando de momento...

—Ricardo, te hablan por teléfono —.

—Quien?...—

—Tania.—

Pasó muy poco para que él tomara la llamada y escuchó lo siguiente.

—Hola Ricardo, vuelvo en marzo, Localicé a la persona que buscas, necesitas calmarte, todo estará mejor en cuanto comiences a ser positivo, esperame por favor, no salgas hoy de casa, quedate a celebrar a tu mamá, dile que todo mejorará cuando estés mejor, ánimo... Debo colgar, ya comienzan las clases... Disculpame por no poder hablar más, y... Esperame—

Ricardo se desplomó en un segundo, todo lo que tenía como un problema, de la nada se volvió a su favor, ahora tenía algo por lo que esperar a Tania...

Pero esa tarde una imagen llegó a su cabeza... Una persona en un monitor y un sentimiento, algo muy parecido al alivio que sintió al escuchar la voz de tania, pues si me pidieran describirlo sería como si una pared te aplastara con todo su peso y una voz levantara ese peso, permitiéndote salir ileso.

El tiempo siguió corriendo a partir de ese día, por esos días ñas imágenes y sentimientos seguían golpeándolo, pero comenzaba a ser algo normal, pensó que veía de alguna forma en futuro y anhelaba que llegara su maestra para poder pedirle que lo llevara al lado de la persona que él había estado buscando.

Hasta que el día llegó...

Antes de continuar, les presentaré a pri, no se confundan, es por princesa.

Ella tenía apenas 14 años y la fecha era JUEVES 19 DE MARZO DEL 2009

El día era soleado y ella esperaba sentada por un momento, y en un segundo algo pasó, una chica tomó asiento a su lado, llevaba ropa de vestir, un pantalón negro y camisa blanca, tacones no muy altos, cubierta por una bata blanca sin ningún logo.

La mujer para ella era desconocida, mas no la incomodó en lo mínimo, al contrario, como la niña curiosa que es, se decidió a ver el rostro de su acompañante desconocida.

Ella se dio cuenta de la acción de la pequeña, y volteó en dirección contraria.

—Oye... Tienes la hora?— preguntó la chica de bata (era tania, y por si lo preguntan, ella tenía ya 19 años).

—Eh?!— saltó pri nerviosa. —ah... Sí, son las... La 1:40—.

—Gracias.—

—Oye... Te conozco?...— preguntó pri.

—Claro, desde hoy, me llamo Tania Castillo Arriaga, y tú? —.

—Mi nombre es pri... Pero me refiero a que si te había visto antes... Siento que te conozco.— contestó pri intrigada.

—No lo sé... Crees en el destino? —

—Sí...—.

—jejeje he venido a conocerte, vengo llegando de un viaje de estudio, debo llegar a un lugar, pero nos volveremos a encontrar, seamos amigas— Dijo Tania con una gran sonrisa extendiendo la mano a pri.

Pri es una niña amable y aunque no entendió del todo lo que ocurría le dio la mano a Tania.

Como todos sus alumnos y seguidores, pri experimentó una sensación de paz y de certeza, pri la vio a los ojos y descubrió que ella usaba lentes, mas detrás de esos lentes había unos ojos de color verde.

Tania se dio la media vuelta y se fue a paso rápido, pri no entendía lo que ocurría pero por un segundo le pareció hablar con ella durante años interminables, aquella silueta blanca desapareció en un momento.

Y así es que ella hizo una visita a un chico, y desde lejos le dijo...

—jamás cruzes tu envenenado camino con mi nueva aliada.—

Y después fue a donde karina, repitió aus palabras, acto seguido llegó a casa...

(La puerta de la casa de Ricardo sonó, el sonido para él era conocido, solo Tania tocaba así)

—Maestra! Bienvenida a casa!!!— gritó Ricardo al momento que la abrazaba.

—Hola ramos... Gracias por esperarme... Hagamos que todo el esfuerzo hecho valga la pena.—

Aquella noche en el cielo brillaban las estrellas, pri, Ricardo y todos las veían, pues el regreso de Tania significaba la reunión de todos.

Capítulo 2 el punto de inflexión.

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