sábado, 11 de julio de 2015

Capítulo 2 : nuevos.

Tania abrazaba a Ricardo que la esperaba con ansias, y sintió algo calido en su hombro, eran las lágrimas de Ricardo que caían por emoción de verla.

—Oye, estás bien?—.

—Mejor que nunca maestra querida, como le fue? Que hay de nuevo? Cuenteme sus aventuras, por favor—. Dijo Ricardo mientras metía a Tania a su casa y la sentaba en un sillón.

El sol se ocultaba y las primeras estrellas asomaban en el cielo, el clima era calido con aire fresco, Tania se quitó su bata, y comenzaba a relatar lo que había vivido, hasta que le dio por pensar.

—Oye, dejemos esto para mañana, deseo descansar, el viaje ha sido muy largo, quiero ver a papá y a mamá, y además, mañana tendría que volver a contarlo todo frente a todos, y además, hay que comenzar loa preparativos para la guerra, ya es en 3 años, parece mucho, pero en ese tiempo, quizás no logre preparar todo.— dijo tania en un tono grave.

—Entiendo... La llevo a su casa, jeje le dije que en vez de trabajar de tiempo completo encontré uno a medio tiempo y continio con mis estudios? —

Tania al escuchar esto volteó, pues vio un recuerdo...

—la conocí... Creo que no hay tiempo para la escuela, debo trabajar mucho... Maestra?...—

En un segundo reaccionó y se dispuso a contestar.

—haces bien ricardo, pon tu corazón en ell... Como está tu corazón? —

—A la espera de mi persona amada— respondió Ricardo.

—Tomará algo de tiempo, pero creeme, justo hoy la vi, es una buena chica —.

—Gracias maestra... De verdad muchas gracias. —

Ricardo llevó a su maestra hasta su caaa, lo cual quizás es solo un decir, porque son vecinos.

—hasta mañana Ricardo, descansa. —

—Hasta mañana sempai, gracias por volver... Hacía mucha falta aquí —

La noche transcurrió apacible, desde pri, Mónica, Alma, Ramón, Armando, Karina, todos durmieron a la espera de la tormenta que se desataría al día siguiente, pues era el día en que Tania buscaría a Iván, ya que necesitaba un catalizador para sellar la puerta, al descubrir que solo él podía replicar la fuerza y condiciones de Ricardo, se decidió a darlo como sacrificio, Tania sabía que de no convencer al pequeño, entonces sería Ricardo quien moriría en la puerta, la noche fue larga, todos durmieron tranquilos, y el amanecer se tiñió de rojo, las nubes anunciaban sangre por derramar, Ricardo salió a barrer la banqueta, pues esperaba ahí que todos se reunieran para encontrarse con Tania.

El primero en llegar fue Armando, acompañado por su novia, después llegó Ramón y Alma, seguidos de los demás, Tania salió de su casa con un montón de hojas en la mano.

Tania quería saludar pero fue interrumpida por una lluvia de abrazos, pues todos estaban felices de volverla a ver despues de casi dos años.

—Alto... Alto... Basta!— gritó tania y agregó. — un saludo a todos je... Como están? —.

Todos contaron historias, unas lindas, otras tristes, unas más divertidas, pero los verdes ojos de tania estaban fijos en Armando, no había agresión en su mirada, solo había duda, todo continuó así hasta que todos se calmaron, Tania hizo una seña, armando se acercó erguido y se inclinó ante su maestra.

—Maestra, quiero presentarle a alguien... ella es importante para mí... — dijo armando mirando solemnemente a su maestra.

—Quiero conocer a verónica, anda, ve por ella—.

Verónica se acercó dudosa y extendió su mano para un saludo con tania, quien solo la observaba.

—Bienvenida a casa verónica. — dijo Tania mientras la abrazaba con cariño —Te pido que cuides de Armando— continuó — él te ha estado esperando desde hace mucho, mirate, los años te sientan bien pequeña princesa querida.—

Verónica se quedó sin palabras, que se supone que dijera mientras ese abrazo la llenaba de una indescriptible paz? Armando supo que había hecho una elección correcta, pues verónica era quien él buscaba.

—Maestra...—dijo armando— será usted quien la entrene?—

—lo lamento, no seré yo, pero ella va a ser grande en nuestra campaña...— le fijo a armando, y después dirigiéndose a el resto— escuchenme, en 3 años será la batalla que anuncié a cada uno el día que conocí a cada uno, Ricardo y armanfo se harán cargo de la enseñansa a nuestra nueva compañera, un eslabón más en esta cadena llamada familia, yo por mi parte... Debo entrenar a dos personas más, una será mi mano derecha, su nombre... Solo deben saber que ella es por derecho mi sucesora, y por otra parte, le enseñaré todo lo que sé a nuestro sacrificio a la puerta. —

Alma se puso de pie y se dirigió a Tania.

—tu sucesora? Ese es el lugar de la pareja de Ricardo... No?—.

Ricardo miró de reojo a Tania, pues así lo había dicho ella hace un tiempo.

—Sí, hablo de la misma... Pero aún no es momento de que se conozcan, espero que Ricardo entienda que debe esperar.— dijo Tania.

Ricardo sólo apretó los puños.

—debo moverme, casi no hay tiempo, parecen mucho tres años, pero pasarán volando, deben saber que es posible que se adelante... Últimamente he tenido visiones extrañas de sucesos que desconozco, pero sin duda, son recuerdos.—

Todos se pusieron de pie y recibieron ordenes de mano de Tania, armando y ricardo hablaban de que tipo de entrenamiento le darían a verónica, preocupados por su asma, pero al voltear a verla, ella estaba bien, riendo y corriendo, escapando de Alma.

—Creo que ese no va a ser problema, enseñale lo que sepas, a decir verdad yo no tengo nada que enseñarle pues no sé nada.— dijo Ricardo.

—Es increíble que pienses así, hay cosas que no entiendo y tú sí, cuando empezaremos? —

—Mañana por la tarde—

Tania se colocó su bata y tomó sus paples que eran coordenadas para encontrar al sacrificio.

La tarde corría tranquila y pri estaba sentada en el mismo lugar del día anterior, solo que ese día la extraña no apareció, mas había algo que la hacía esperar tranquila y sin complicaciones.

Pri había tenido un sueño de una versión infantil de aquella ojiverde, y ahora más que nunca sentía que la conocía, frente a ella pasaba el tiempo y todo cambiaba y se transformaba en algo que conocía y en un segundo se decidió a ir sin rumbo el día siguiente, ella ni sabía que era el llamado de Tania.

Mientras esto ocurría, Tania tocaba una puerta de donde salió un pequeño de apenas 12 años, el niño parecía conocerla pues la saludó dejando detrás la puerta.

—Estás listo?— preguntó Tania tomando de la mano al pequeño.

—Claro que sí, esperé mucho este día—.

Los caminos de Tania y de Pri se unieron un par de horas después.

—Hola Pri, te presento al pequeño que me acompaña, su nombre es iván, y tú iván, ella es Pri.—

Los dos jóvenes se saludaron y ambos sintieron algo que les advertía tomar distancia.

—Que es lo que más quieren en la vida niños?. — preguntó Tania sin verlos.

—Fuerza... No podemos defender lo que amamos si somos débiles, es algo de primera necesidad, ser fuerte para tolerar los embates de la vida y las pruebas que noa pone el destino, quiero decir... Si somos débiles, no seremos mas que un estorbo —. Dijo iván a Tania.

—En esta vida, el poder no lo es todo, debes tener el equilibrio correcto entre tu corazón y tu fuerza, pues si alguna se sale de control... Estás muerto... Pero sí, lo principal es la fuerza — dijo Tania y continuó volteando a ver a pri.— y tú pequeña pri? Que es lo que más quieres en la vida?—.

Pri se quedó sin palabras mientras su carita se ponía roja, pues no tenía una respuesta de aspecto magnífico como la del menor...

—Quiero... Casarme y tener una familia... Yo... Quiero ser grande... Y ser feliz... —

Tania sonrió y se agachó a besar la frente de la niña, mirandola a los ojos le dijo...

—Todo a su tiempo pequeña Pri, debemos trabajar primero en lo que nos abrirá las puertas del destino, al otro lado nos esperan grandes cosas.—

Tania se puso de pie y dejó caer su bata blanca.

—Yo les daré esa fuerza, y solo pediré a cambio su lealtad— dijo sacando una botella de agua.

Tomó un par de vasos, comenzó a hablarles a los dos vasos con agua en voz baja, sus ojos se tornaron más oscuros como una tormenta que avisa que viene, los niños guardaban silencio a la espera de lo que ocurriría.

Un sentimiento de electricidad recorrió sus cuerpos como si un gigantesco transformador estuviese a sus espaldas, y en sus oídos resonaba un  zumbido particular de las torres de luz.

Tania se puso de pie y entregó a Pri e Iván los tantos iguales de agua, ellos bebieron sin vacilar.

—Ahora ustedes son como yo—.

Los cuerpos de loa pequeños se llenaron de paz, pero dentro del templo, la bestia despertaba.

—llegó el momento...—

4 sombras salieron del lugar buscabdo desde ese día a Iván, pues Tania ignoraba que siempre hay 2 partes iguales en el juego, pero una es blanca y la otra es negra.

Verónica aprendía de Armando y en Ricardo, poco a poco, y el tiempo transcurría con paso normal, no había complicaciones de ningún tipo y así se acabó el 2009...

Tania calló enferma aquella navidad por un severo dolor de cabeza, pero tras los estudios todo salió bien.

—De vuelta a casa maestra.... Eso es bueno— dijo Ricardo.

—no sé que tan bueno sea... No se supone que pasara así... Pero gracias... Se acaba el primer año de la espera... Como van con la novia de Armando? —.

—Creo que bien, es raro pues ahora respira bien... Bueno, con menos dificultad que antes, no tiene mucha fuerza...— dijo Ricardo mientras Tania interrumpía.

—Eres la prueba de que la fuerza no lo es todo, enseñale lo que sabes, con eso bastará, si lo piensas, siempre fuiste más delicado con esas cosas, lo tuyo no es golpear, pero ella al igual que Pri, es una guardiana.— dijo tania sonriente.

—Pri...—

—la conocerás cuando sea el momento, de momento es hora de que conozcas a un viejo amigo... Su nombre es Rafael. —

Capítulo 3: 2 hermanos 2 princesas 1 heroe y un dragón.

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